El portal de esta taula es el único que conserva intacto. Dentro se puede ver la piedra soporte de la taula, y varios pedazos de lo que fue la piedra capitel, en el suelo, apoyados contra ella.
A la derecha, el monumento central; a la izquierda, entre las matas, la pilastra-taula.
Vista de la entrada desde el interior del santuario. Se pueden ver varias de las pilastras adosadas a las paredes y a la entrada.
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Aunque esta taula no se conserva intacta, pues su piedra capitel está caida y rota delante de la piedra soporte, es un santuario único porque se conserva el dintel de la entrada en su posición original. Así, se accede al recinto a través de la entrada original, subiendo un escalón. El santuario fue descubierto en 1926. En algunas fotos antiguas se puede observar que, cuando se descubrió, la entrada estaba bloqueda por escombros.
Aunque el sector noroeste del recinto está cubierto de escombros y vegetación, el santuario en general está muy bien conservado. Se conservan seis pilastras, de las que la tercera empezando desde la entrada hacia la izquierda hace las funciones de pilastra-taula, y la quinta es la columna exenta. La piedra soporte, que se mantiene casi completa en su posición original tiene una sola piedra flanqueadora en el lado izquierdo según miramos desde la entrada del recinto. El santuario tiene planta de herradura y está orientado hacia el sur-sureste. La fachada es, cosa poco habitual, más bien convexa. El santuario es, en general, de dimensiones bastante reducidas.
Hacia la parte trasera del santuario, más allá de una pared, se pueden entrever piedras grandes pertenecientes a lo que debió ser el poblado, pero la vegetación es demasiado espesa como para internarse. En cambio, al lado del santuario hay una sala hipóstila medio en ruinas, aunque conserva parte de su techo.
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