Poblados, murallas y conjuntos.

Es muy complicado hacer una sección tan general como esta: inicialmente no debería haber problemas, todo lo que sea un poblado o una muralla de poblado debería tener cabida aquí. Pero, para reflejar la realidad de los monumentos y restos arqueológicos, debemos incluir tambien los centros ceremoniales y otros restos que supongan en general una agurpacion de construcciones. Tambien se incluyen referencias y fotos de murallas que han quedado prácticamente solas tras la desaparición del resto del poblado al que pertenecían, aunque sólo si realmente merecen la pena por su interés o su belleza. En otras ocasiones, monumentos como por ejemplo taulas que se sabe pertenecen a un poblado per éste está prácticamente arrasado, tendrán su lugar en la sección correspondiente, pero no necesariamente habrá una referencia al poblado en esta sección.
Yacimientos:

Las murallas.

Una de las caracteríaticas más típicas de los poblados talayóticos en Mallorca son las murallas que los rodean. Sin embargo, éste no parece ser el caso en Menorca: son pocos los poblados realmente amurallados, otros tienen murallas en sólo algunos tramos, y muchos no tienen el más mínimo rastro de ellas. Esto nos hace preguntarnos si los amurallamientos de los poblados responden a una época de inestabilidad generalizada (por influencias externas o problemas internos), o se trataba más bien de pequeños focos de inestabilidad, más bien localizados, como conflictos de larga duración entre elgunos poblados. Aún así, esta afirmación también es muy especulativa puesto que, como siempre, se topa con la escasez de estudios en profundidad sobre este asunto. Además está la discusión sobre las paredes de los círculos: en muchos poblados, los círculos (o viviendas) más periféricos están adosados unos a otros, y sus paredes exteriores son suficientemente grandes como para ejercer de murallas defensivas. Y esto nos lleva al tema de discusión: ¿Estaban entonces completamente rodeados de estas "murallas"?

Otra característica distintiva de los poblados de Mallorca y Menorca es la cronología: hoy en día, muchos arqueólogos defienden que las murallas menorquinas son más bien tardías, casi siempre de los últimos siglos del primer milenio AC, mientras que casi todas las murallas mallorquinas son de principios del mismo milenio. De todas formas, hay que insistir en que este es un tema todavía muy abierto al debate: se hace difícil creer que las murallas de Son Catlar en Menorca y las de Ses Païsses en Mallorca, tan parecidas, puedan distar entre sí medio milenio.

Precisamente, el poblado de Son Catlar, cuyo perímetro amurallado se conserva prácticamente intacto, en un buen ejemplo para el estudio de las distintas técnicas constructivas de las murallas en Menorca. En este poblado, se pueden ver tramos de muralla cuyo exterior lo forman ortostatos (piedras planas dispuestas verticalmente) de forma irregular; hay otros tramos, que parecen responder a reformas, que apuntan a una construcción más regular, con tendencia a las hiladas horizontales y, finalmente, hay unos baluartes defensivos rectangulares, adosados al exterior de las murallas, de clara influencia clásica: están construidos con piedras rectangulares dispuestas claramente en hiladas.

Desde inicios de la época talayótica se empezaron a formar poblados y centros ceremoniales. Al igual de lo que ocurre en Mallorca, como desde el principio se empezaron a construir talayots, encontramos a menudo poblados que han sido articulados en torno a ellos. Luego, posteriores ampliaciones o reformas se han reflejado en casos como que las murallas de algún poblado aprovechan los talayots existentes, formando una especie de recinto con baluartes defensivos en sus murallas.

Los poblados de Menorca son a menudo más grandes y monumentales que los de la vecina Mallorca, y tambien es habitual que se encuentren en un estado de conservación mucho mejor. Algunos casos, como el poblado de Torre d'en Gaumés son, más que poblados, casi ciudades talayóticas, con una extensión y monumentalidad sin igual en Mallorca. En muchas ocasiones, estos poblados continuaron habitados ya entrada la era romana e incluso hasta la edad media, sufriendo por tanto innumerables modificaciones a lo largo de su perduración.


Ver el primer yacimiento