Ma. Lluisa Serra, como resultado de unas excavaciones llevadas a cabo en Sant Vicenç d'Alcaidús identificó a principios de los años 60 estas construcciones como construcciones de hábitat. La estrucutra de las viviendas talayóticas sigue unos ciertos patrones, aunque no tengan que ser idénticas entre sí. La casa tiene un paramento exterior, normalmente en forma más o menos circular, construido con piedras horizontales que hacen de cimientos y, encima, la pared tiene bien bloques irregulares, o bien bloques rectangulares dispuestos verticalmente. Se accade a un patio interior a través de una puerta con dintel. Alrededor de este patio interior se distribuyen las distintas estancias de la casa: habitaciones, almacén, vertedero, aljibe, y un hogar para el fuego, éste generalmente en el mismo patio central.
Se han encontrado círculos aislados, en grupos, o integrados dentro de poblados talayóticos. A menudo se agrupan aprovechando las paredes exteriores de modo que no haya que construir tanto, igual que en algunos poblados, las paredes exteriores de los círculos hacen las veces de muralla del poblado en algunos tramos.
Como ocurre tantas otras veces, las viviendas talayóticas que nos han llegado han ido sufriendo diversas modificaciones a lo largo del tiempo. Como indica G. Rosselló a propósito de las excavaciones en el poblado de Torre d'en Gaumés, "las investigaciones... nos indican que estas modificaciones han sido muy intensas y que ningún círculo ha llegado hasta nosotros conservando su estructura primitiva.
Círculos (casas talayóticas).
Los círculos, que son exclusivos de Menorca, se habían ocultado tras un halo de misterio, impidiendo conocer cuál era la función de construcciones tan complejas y, sin embargo, carentes de la monumentalidad de talayots, taulas o navetas. En un principio, se bautizó como círculo casi todo aquello que suponía unas ruinas en las que se podían ver múltiples estructuras construidas, y así se englobó dentro de esta categoría a los recintos de las taulas, entre otras cosas. Poco a poco, cada cosa fue cayendo en su lugar, o saliendo de él (los recintos de las taulas tienen casi siempre forma de herradura). Pero seguía quedando un buen número de construcciones misteriosas, y que habitualmente tenían un perímetro más o menos circular, por lo que estas últimas mantuvieron el nombre de círculos.
Yacimientos: