
Vista del portal de este talayot. El dintel está roto y algo caído, pero en su sitio. Las piedras con que está relleno están demasiado bien encajadas como para ser de un derrumbe.

El talayot domina toda la llanura de la zona de Lloseta y Santa María.
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Este es uno de numerosos monumentos que, por no estar en las zonas más turísticas, son menos conocidos. Este talayot conserva su portal adintelado, aunque el dintel está roto y apenas se sostiene en su sitio. El interior del talayot está cegado pero, en este caso, no parece que sea por el derrumbe de su techo de lajas, porque hay demasiadas piedras y están demasiado bien encajadas. Más bien parece que está cegado por una pared construida con ese propósito.
El portal está orientado hacia el sureste; ésta es la orientación más habitual en este tipo de monumentos. Esta dirección suele estar relacionada, en monumentos de todo el mundo, con la salida de una estrella o una constelación significativa para las gentes de la época, coincidente con su salida más septentrional (solsticio de verano) o más meridional (solsticio de invierno).
A escasos metros de este talayot, en un pequeño pico que se ve al noreste, hay otros restos, más destruidos, que tambien pertenecen a época talayótica.
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