Talayots cuadrados de Mallorca.

Los talayots cuadrados, aunque menos habituales que los talayots circulares, son también construcciones típicas de la cultura talayótica aunque, en este caso, son exclusivos de Mallorca. Para ver una introducción general a esta cultura, conviene ver la página de introducción de los talayots circulares. Aquí se mostrarán principalmente las diferencias que separan a estos dos tipos.
Yacimientos:

Inicialmente no se distingía entre los distintos tipos de talayots según su forma, simplemente se consideraba que los constructores decidían si querían hacerlo circular o cuadrado sin más contemplaciones. Hoy en día, aunque los talayots cuadrados siguen siendo algunas de las construcciones más rodeadas de misterio, tenemos muchos conocimientos recientes que nos aconsejan empezar a considerarlos como elementos distintos respecto a los circulares.

En primer lugar, un estudio del arqueólogo Javier Aramburu en la década de 1990 descubrió que estas construcciones se hicieron siguiendo unos patrones muy rígidos: casi todos los talayots cuadrados tienen un tamaño muy cercano a los 11 m. de lado mientras que los talayots circulares tienen unas dimensiones mucho más variables. Además, casi todos tienen su puerta orientada al cuadrante sureste, insinuando alguna posible función astronómica. En cambio, los talayots circulares suelen tener su puerta orientada hacia alguna construcción cercana, o al interior del pobado más cercano. Casi todos los talayots cuadrados están fuera de los poblados, y suelen estar en compañía de santuarios o túmulos, lo que apunta claramente a finalidades ceremoniales. Los talayots circulares, en cambio, pueden estar prácticamente en cualquier parte, como centros ceremoniales, aislados, en el interior de poblados, adosados a sus murallas, etc.

Más recientemente, un nuevo estudio monográfico sobre los talayots cuadrados llevado a cabo por el astrofísico y arqueoastrónomo Juan Antonio Belmonte, y con la colaboración del arqueólogo J. Aramburu ha desarrollado una teoría más ajustada a los datos conocidos respecto a estos monumentos. Parece ser que, de un modo similar a la "bendición" de los edificios que se lleva a cabo en paises del lejano oriente, los talayots cuadrados pudieron seguir unas normas constructivas como requisitos para estar "bendecidos" para las creencias de su época. Asi se puede justificar el hecho de que estos monumentos, siempre de carácter ceremonial, tuviesen que ajustarse a unas dimensiones mucho más estrictas que las de los talayots circulares, cuyas funciones pudieron ser distintas para distintos talayots.

Pero, más importante que las dimensiones, es la orientación de sus muros. Inicialmente se pensó en la posibilidad de que el factor de interés fuese la orientación de la puerta del talayot, que inisinúa la ya mencionada posibilidad de una función astronómica. Pero no salen estrellas ni constelaciones de especial relevancia en el cuadrante sureste del cielo en nuestras latitudes, por lo que la teoría del "observatorio astronómico" se debilita. Sin embargo, sí que puede tener interés la orientación de la fachada del talayot (o sea, la pared donde está ubicada la puerta), así como la de la pared trasera, que es más o menos paralela a la fachada. ¿Podría ser que estas paredes estén orientadas hacia la salida del sol en el solsticio de verano? ¿O al lunasticio? Pues bien, tras una larga serie de mediciones realizadas en octubre de 2001, durante el estudio mencionado, parece ser que los dos casos son ciertos, es decir, que hay talayots cuyas paredes están orientadas al solsticio y otros que las tienen orientadas al lunasticio. Y no sólo eso: parece que la mayoría de los talayots cuadrados de la parte sur y oeste de la isla son "solares," mientras que en la bahía de Alcudia (zona noreste de la isla) son mayoría los de orientación lunar, como si se tratase de una "moda" disribuída según la región geográfica.

Pero, ¿Qué significado tiene el solsticio de verano? Los solsticios de verano e invierno tienen importancia por que son, respectivamente, el día más largo y el día más corto del año. En el solsticio de verano, el sol sale por su lugar más septentrional (norte), y recorre el cielo en su máxima altura, para ponerse algo más al norte del oeste, también por su punto más septentrional. Luego, día a día, los lugares de salida y puesta del sol se van desplazando hacia el sur, y su trayectoria por el cielo es cada vez más baja. Hasta que llegamos al solsticio de invierno, cuando el sol sale y se pone por su lugar más meridional (sur) y tiene su trayectoria más baja. Luego, día a día, vuelve a salir un poco más hacia el norte hasta llegar a su máximo en el solsticio de verano de un nuevo año. En la antigüedad, estos eventos eran de importancia capital, pues no sólo marcaban el cambio de las estaciones y las temporadas de siembra, de colecta, etc., sino que, en todas las culturas humanas que han existido, tuvieron una importante componente religiosa y ceremonial. Como ejemplo, nuestro 25 de diciembre corresponde a la cristianización de la celebración pagana del solsticio de invierno (con unos pocos días de error debido al ajuste de los calendarios a lo largo de la historia).

Pero entonces, ¿cómo explicar que hay bastantes diferencias en la orientación de los talayots? Aquí entran en acción los talayots orientados a los eventos lunares. Así como el punto de salida y puesta de los solsticios no ha cambiado prácticamente a lo largo de tres milenios, los lunasticios sí que cambian con una cierta rapidez, de año en año. El punto de salida y puesta de la luna en los lunasticios se desplaza un poco hacia el norte cada año hasta que, pasados algo más de nueve años, empieza a desplazarse de nuevo hacia el sur, completando un ciclo de unos 18,6 años. Entonces, lo lógico es que un talayot orientado hacia el lunasticio de verano no tenga la misma orientación que otro orientado de la misma forma, pero construido unos pocos años después. Así, dos talayots "lunares" construidos con unos 18 años de diferencia (o un múltiplo de esta cifra) deberían tener una orientación prácticamente igual, mientras que otro construido con nueve años de diferencia estaría orientado hacia un lugar bastante diferente. Precisamente, las orientaciones de los talayots "lunares" están repartidas en un espectro de algo más de trece grados de diferencia, lo que coincide con la diferencia entre el lunasticio mayor (el más septentrional) y el lunasticio menor (el más meridional).


Ver el primer talayot cuadrado