Talayots circulares de Mallorca.

Los talayots son, sin lugar a dudas, los monumentos más emblemáticos de la antigüedad de las baleares y, en especial, de Mallorca. El gran número de ellos ha hecho que su nombre popular, "talayot", que es el aumentativo de atalaya, dé nombre a la cultura más monumental de las islas: "Cultura talayótica." Esta fase abarca aproximadamente desde finales del segundo milenio A.C., hasta la anexión de las islas a Roma en el año 123 A.C. Como la mayor parte de la perduración de esta cultura coincide ya con culturas históricas del mediterráneo, se considera esta cultura como encuadrada en la protohisotria, más que en la prehistoria. Esto es porque, aunque en las islas no había escritura (no había "historia"), sí se tienen referencias escritas sobre ellas en las culturas clásicas.
Yacimientos:

Los talayots tienen forma de torre, pero se puede distinguir entre varios tipos: los de planta circular, que son los más abundantes, los cuadrados o rectangulares, y los escalonados. Hasta hace poco, se creía que se podía englobar a todos en un mismo grupo, pero descubrimientos recientes hacen más aconsejable distinguirlos, aunque estemos muy lejos de tener una clasificación segura en cuanto a su finalidad u otros parámetros. Esta sección corresponde únicamente a los talayots circulares; más adelante podrás encontrar la sección de talayots cuadrados, y la de túmulos, que es más bien el "cajón de sastre" donde se han agrupado diversos turriformes (túmulos y talayots escalonados).

La cultura talayótica todavía está rodeada de grandes misterios, pero la arqueología ha ido desvelando poco a poco muchos de ellos, a la vez que éstos abrían nuevas interrogantes. Se saben ahora muchas cosas, como que la inmensa mayoría de estas construcciones fueron hechas al principio de la cultura talayótica, entre el 1000 A.C. y el 800 A.C.. La larguísima perduración de estos monumentos ha conllevado cambios en su utilización, destrucciones parciales y reconstrucciones, lo que hace muy difícil conocer su finalidad inicial. Se ha hablado de su función como torres defensivas, atalayas de vigilancia, casas de jefes de tribu, lugares de enterramiento, etc. Hoy en día se ven más como edificios de ostentación, de prestigio o de poder, delimitadores de territorio, etc. Por otro lado, buscar una finalidad a secas es quizás intentar simplificar demasiado.

Lo que sí queda claro a los ojos de los investigadores es que, al inicio de la época talayótica, se producen grandes cambios en la sociedad de las islas. De una sociedad pacífica organizada en torno a grupos familiares, se pasa a una organización social fuertemente jerarquizada, necesaria para poder emprender la construccion de los talayots. Los cambios visibles, tanto por la aparición de estas grandes construcciones, como por la aparición de espadas y cuchillos de bronce, tuvieron lugar en el espacio de un par de siglos nada más. Esto ha hecho desde inicios de las investigaciones y las excavaciones, que sea muy atractiva la teoría de la invasión: un grupo pacífico es suplantado o dominado por uno más poderoso y más belicoso.

La teoría de la invasión.

Las fechas que nos aportan las excavaciones arqueológicas de diversos yacimientos nos muestran una cierta coincidencia con la llamada "crisis del 1200." Esta fue una crisis en el Mediterráneo oriental donde, en el espacio de un par de siglos, se produjeron grandes guerras en sus paises ribereños (como la gerra de Troya), invasiones y, en definitiva, grandes movimientos de masas de población. Ante este panorama, es muy tentador enmarcar los cambios ocurridos en las Baleares en el contexto de la situación vivida en el Mediterráneo oriental: algún pueblo, presumiblemente desplazado de sus tierras en aquel lugar, emprende el viaje por mar y sus gentes llegan hasta nuestras costas, con nuevas técnicas de construcción, armamento, y un carácter marcadamente belicoso y militarista. A favor de esta teoría se pone como ejemplo la sincronía de la aparición de los talayots en Mallorca y Menorca, así como la aparición de monumentos similares en Córcega y Cerdeña, las Torres y las Nuragas, respectivamente.

La teoría de la evolución.

Pero, aunque muy atractiva inicialmente, la teoría de la invasión deja sin explicar muchas cosas importantes, como la perduración de los cambios (más de dos siglos), quiénes eran los supuestos invasores, o por qué no conocían la utilización del torno de alfarero, cuando en el Mediterráneo oriental sí que se conocía. Así, ahora se tiende a dar un enfoque con más matices que una simple invasión: aunque es posible que la situación del Mediterráneo oriental haya influido aquí, lo que está claro es que, hacia finales del bronce antiguo, la sociedad isleña había entrado en una profunda crisis provocada por la superpoblación frente a los recursos limitados de las islas. Llegaron algunas gentes de fuera (aunque no fueron muchos), e incluso es posible que subyugaran o esclavizaran a los habitantes de las islas, pero el factor principal en la aparición de la cultura talayótica y su reorganización en grupos jerarquizados fue la crisis interna. Así, ante las crecientes tensiones por la explotación del territorio, era inevitable la aparición de la sociedad militarizada.

Respecto a las similitudes de los monumentos de Córcega y Cerdeña, esta teoría defiende que son sólo aparentes. De hecho, en Cerdeña es habitual que las nuragas estén techadas por el método de aproximaciín de hiladas y, sin embargo, este sistema es inexistente en Mallorca, a pesar de que sería más fácil aquí, dado el menor tamaño de los talayots. Además, las construcciones de Córcega y Cerdeña (torres y nuragas, respectivamente) han resultado ser más antiguas que los talayots, en algunos casos con bastantes siglos de diferencia.


Ver el primer talayot