Son Matge.

Un abrigo rocoso antiquísimo.


De las construcciones de este abrigo apenas quedan los restos de unas paredes.


Esqueleto reconstruido de Myotragus Balearicus.

El interés de este lugar, más que el de unas ruinas arquitectónicas, es el de ser el testigo de toda la secuencia estratigráfica de la prehistoria de la isla. En los años 60, W. Waldren practicó aquí unas excavaciones que han descubierto muestras de ocupación humana desde los primeros pobladores desl neolítico hasta el pleno estableciemiento de la cultura talayótica. Además, en los niveles inferiores se encontraron cantidades enormes de coprolitos,huesos y cuernos de Myotragus Balearicus, el antilopino autóctono de las Baleares, extinguido pocos siglos despues de la llegada del hombre. La aparición de un gran número de cuernos seccionados con el corte en forma de "V" hizo sospechar que pudo haber un intento más o menos duradero de domesticación de estos animales pero, a medida que pasa el tiempo sin pruebas adicionales, esta teoría va perdiendo fuerza.

Las pruebas que sí son absolutas y concluyentes son las de los estratos del neolítico, entre el 2500 y el 3500 AC, cuando llegaron gentes que fabricaban cerámica. En este estrato, las señales de ocupación humana coinciden con las de los myotragus, pero los restos de este animal van desapareciendo de niveles superiores hasta su completa extinción, no muchos siglos despues. Seguramente, la ausencia de enemigos naturales hizo que este animal perdiese el miedo y la capacidad de huida y de defensa, lo que debió hacerlos muy fáciles de cazar.

El siguiente nivel que se atestiguó aquí es el de la cerámica incisa, similar a la de otras zonas del Mediterráneo occidental, lo que delata la llegada de nuevas gentes de fuera de las islas. Este nivel coincide con el Calcolítico, o Edad de Cobre. Luego hay muestras de la Edad de Bronce inicial (a menudo llamada pretalayótica), junto con sus cerámicas y utensilios correspondientes. Como muestra final, se encontró aquí el enterramiento de un hombre talayótico quien, entre otras cosas, tenía una espada de bronce. Waldren obtuvo dataciones radiocarbónicas de muestras de todos estos niveles, lo que resultó una ayuda inestimable a la hora de establecer dataciones de otros yacimientos prehistóricos comparando utensilios, principalmente cerámicos.

[Nota a diciembre de 2004: Tras una tormenta invernal, se ha desprendido un pedazo del abrigo rocoso del tamaño de una piscina, destrozando buena parte del monumento. Aunque, en este caso, no podemos achacar el desprendimiento al abandono de nuestro patrimonio por parte de las autoridades locales, sí que ha quedado manifiesto es escaso interés en repararlo todo lo posible].

En la carretera de Palma a Valldemossa, pasado el km 14, la carretera cruza un pequeño torrente y, justo despues, sale una desviación a la izquierda. Debemos entrar y aparcar el vehículo. A nuestra izquierda vemos la montaña y, un poco más allá, un barranco cuya parte superior sobresale visiblemente. A ese punto nos debemos dirigir. Primero, debemos pasar una barrera y despues, donde el camino se bifurca, debemos seguir el de la derecha, pues sigue en la dirección deseada. Finalmente, cuando veamos el barranco a nuestra izquierda, debemos ascender por la pronunciada pendiente del bosque, que nos lleva justo a la base del abrigo. Interés: +++
Estado: ++
Belleza: +++
Acceso: +


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