Son Serralta.

Un poblado entre montañas y valles.


Lo primero que aparece es una construcción más o menos cuadrada (¿un túmulo?) rodeada de otras construcciones.


En los lados de la colina, donde la pendiente es muy escarpada, hay plataformas hechas con piedras, sobre las que se construían las cabañas del poblado.


El talayot oriental domina la cumbre en el extremo del espolón montañoso del poblado.


Mirando hacia el suroeste, en la montaña de enfrente se encuentra el talayot aislado. Su puerta mira hacia este talayot, mientras que la puerta de éste, en pimer plano, mira a unos 90 grados a nuesta izquierda, hacia donde está la "posessió" de Son Burguet. ?Había allí otro talayot? Curiosamente, esta "posessió" está localizada en el lugar ideal para vigilar el poblado de "Ses Casotes", de nuevo en este lado del valle.

Aunque los restos que nos quedan de este poblado son bastante escasos y están mal conservados, son uno de los mejores ejemplos de poblado de montaña. Aparte de las excavaciones que se llevaron a cabo en dos de sus talayots a finales de los años 50, este conjunto puede ser analizado en el marco de su patrón espacial: un pequeño núcleo de población encaramado en lo alto de una colina, dominando los valles de los alrededores y, al otro lado de uno de esos valles, un talayot aislado, en un punto más alto, posiblemente como atalaya de vigilancia. Este patrón se repite en dos poblados vecinos dentro del mismo término municipal de Puigpunyent (los dos muy cercanos a este): Son Puig y Son Burguet. Aunque, en estos dos casos, apenas se conserva uno de los talayots del poblado, y unos pocos restos dispersos de ruinas inidentificables.

Las ruinas de este poblado están distribuidas por la cumbre de una colina urbanizada recientemente, que le da su nombre. En el núcleo del poblado había dos talayots, en los extremos occidental y oriental de la misma. Mirando hacia el sur, al otro lado de un valle, está el talayot aislado, un ejemplar hermoso, pero dificilísimo de encontrar. Las excavaciones, a cargo de G. Rosselló y J. Camps, se llevaron a cabo en el talayot aislado y en el talayot occidental del poblado. El talayot aislado reveló una construcción y abandono durante las fases iniciales de la cultura talyótica; el talayot occidental del poblado produjo cerámica muy posterior (aunque muy escasa), incluida cerámica romana, lo que nos muestra una larguísima perduración del poblado.

Lo que queda del talayot occidental se encuentra metido en medio de la urbanización moderna, bastante oculto. Más allá del extremo oriental de la urbanización, siempre en la cumbre del montículo donde está asentada, alejándonos de ella entre rocas y maleza, nos encontramos con diversos restos del poblado, y luego una pared seca nos corta el paso. Se trata de la pared que separaba los antiguos predios de Son Serralta y Son Cotoner. Al otro lado de la pared hay a bundantes restos difíciles de identificar, y el talayot oriental que, aunque no fue excavado, conserva todo su perímetro y su corredor de entrada. Desgraciadamente, la mayor parte de las piedras de este poblado fueron utilizadas para la mencionada pared, por lo que las ruinas no son muy vistosas.

En la carretera de Palma a Puigpunyent, hacia el km 13, hay un cartel a la izquierda que señala la entrada de la urbanización de Son Serralta. En la parte más alta de la urbanización, por un camino a nuestra izquierda, llegamos al talayot occidental, entre las casas (apenas es visible). Continuando por la parte superior de la urbanización, cuando llegamos a su extremo oriental, vemos una calle sin salida que lleva a un campo. Si seguimos en esa dirección, llegamos al núcleo oriental del poblado, en cuyo extremo hay otro talayot. El talayot aislado está, mirando hacia el sur, en la montaña que tenemos enfrente. Interés: ++++
Estado: +
Belleza: ++
Acceso: ++


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