Son Sunyer.

Una necrópolis de cuevas pretalayóticas.


La segunda cueva ha perdido la mitad frontal, pero se puede apreciar su entrada, su antecámara y su cámara principal.


La cuarta cueva ha perdido la mitad de su techo longitudinalmente, por lo que se puede ver como un corte transversal típico de estas construcciones, con dos hornacinas.


De la quinta cueva queda, bastante escondido entre las matas, su extremo absidal, con una hornacina en el ábside.


La sexta cueva, medio invadida por una gran higuera, tiene varias entradas y un pequeño tragaluz. Estas dos entradas tienen pocas probabilidades de ser de la misma época.

Esta es otra de las grandes necrópolis de cuevas pretalayóticas de Mallorca aunque, a diferencia de las cuevas de Cala Sant Vicenç, la mayoría de estas cuevas han sufrido grandes destrozos. Casi todos estos destrozos responden a un intento de aprovechar la arenisca del lugar, lo que llevó a hacer múltiples canteras (de época medieval) que dañaron casi todas las cuevas. Sin embargo, la casualidad ha querido que algunos de los ejemplares hayan sido "cortados" de tal modo que ahora nos sirven para apreciar la morfología de estas construcciones. El ejemplo más claro es el de la cueva 4, que ha quedado prácticamente como un corte transversal de una típica cueva de planta alargada.

A pesar de estas circunstancias, se da la casualidad de que se descubrió una cueva (la cueva 7, de planta circular) que, aunque había sido "redescubierta" y reutilizada en tiempos finales de la cultura talayótica, había permanecido intacta desde su utilización inicial, y permaneció sellada de nuevo desde esta reutilización. Así, se pudieron practicar excavaciones arqueológicas bajo la dirección de G. Rosselló, que proporcionaron un interesante ajuar de la época de su construcción, el Bronce Antiguo / Bronce Medio. Se encontraron restos de una serie de inhumaciones, con las cabezas cerca de las paredes, y los pies orientados hacia la entrada, todos ellos separados por pequeñas losas planas de piedra, y cubiertas también con losas planas.

Para hacernos una idea de la disposición de las cuevas, debemos tener en cuenta que están repartidas en un grupo principal, y dos cuevas más, separadas, la cueva 6 y la 8. El grupo principal, que contiene las cuevas 1 a 5 y la 7 es el más interesante, aunque la cueva 6 (de época talayótica) también es espectacular. Algunas de las cuevas están realmente escondidas entre los matorrales, por lo que posiblemente deberemos dar bastantes vueltas a la zona, buscando y encontrándolas sin un orden específico. Sin embargo, deberemos proceder con mucha precaución porque la zona está llena de colmenas de abejas.

Casi todas las cuevas corresponden al tipo de "planta alargada", que es el de mayor complejidad en este tipo de construcciones. En ellas podremos observar muchas de las caracteríticas típicas de las cuevas pretalayóticas: hornacinas o camarines, tanto laterales como en el ábside; entradas con corredor; zanjas centrales y bancos corridos laterales; zanjas o ranuras frontales, estrechas y poco profundas, dispuestas perpendicularmente a la entrada. En la cueva 6 podemos ver dos entradas; la original está impracticable porque la ha bloqueado la higuera que ha crecido encima de la cueva; la utilizable se trata de un camarín lateral que ha sido modificado para permitir el acceso al interior. En la parte alta de la cueva hay un pequeño tragaluz. Si lo observamos desde fuera veremos que tiene un rebaje para encajar una losa de cobertura, por lo que no se trata de un agujero fortuito.

Entre la cueva 6 y el grupo principal de cuevas, hay unos surcos en la roca base del terreno, que se asemajean mucho a los "caminos de carro" de la isla de Malta. En Mallorca, este tipo de surcos no es habitual pero tampoco es éste un caso único: los podemos ver en el trecho que hay entre las necrópolis talayóticas de Son Real y del "Illot des Porros". Lo poco que se sabe de estos surcos es que corresponden a la Edad de Bronce, y posiblemente fueron formados por el arrastre reiterado de materiales sobre troncos longitudinales, colgados de bueyes y apoyados en sus extremos traseros sobre el suelo, antes de la introducción del carro y la rueda.

Desde la autopista de Palma a El Arenal, debemos tomar la salida número 10, en dirección a S'Aranjassa y Manacor. Poco antes del desvío que sale a la izquierda hacia Manacor veremos, a nuestra izquierda y a unos 100 m. de la carretera, las casas de una antigua "possessió" (Son Oms Vell). Unos metros más allá veremos un camino que pasa por encima de un pequeño puente y se dirige a esas casas. Debemos tomar el camino que sale justo enfrente de ése, a nuestra derecha. Metidos en el camino veremos enfrente y más o menos a 1 km, una suave loma, con otra "possessió" en lo alto. Se trata de Son Sunyer, y nos debemos dirigir hacia allí. Cuando la carretera llegue a una pared que nos impida seguir recto, debemos girar a nuestra izquierda y pedir permiso en la primera casa a la izquierda. Las cuevas se encuentran en el terreno de enfrente de la casa. Tras pasar por el portal, veremos, a unos 50 m., ligeramente a nuestra izquierda, una caseta para palomas. Debemos pasar por el lado derecho de la caseta, ascendiendo por la pendiente unos 50 m. más. Buscando por entre los matorrales, encontraremos las cuevas 1 a 5, y la 7 (mucha precaución: hay varias colmenas de abejas en varias de las cuevas). Algunas de las cuevas están realmente escondidas dentro de matorrales. La cueva 6 se encuentra en la esquina suroeste del solar, a unos 300 m. de las demás cuevas, debajo de una higuera. Más allá de la carretera que limita el solar por la parte alta, cerca del picadero de Son Sunyer está la cueva 8, aunque es poco interesante. Interés: +++++
Estado: ++
Belleza: +++
Acceso: +++


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